Preguntas frecuentes · sin vueltas
¿Sal de mar o sal de mesa?
Llevas años comprando sal casi sin pensarlo. Pero entre una bolsa y otra sí hay diferencias que se notan en la cocina. La primera no es la que imaginas.
Ver dónde comprarTres dudas que vale la pena resolver antes de comprar
¿La sal de mar es más saludable que la sal de mesa?
Las dos contienen sodio. Por eso ninguna se usa sin medida.
Lo que sí cambia es el origen, el tamaño del grano, la textura y el sabor. Nuestra sal conserva minerales que vienen del mar y forman parte de ese sabor. Eso no significa que puedas consumir más.
Entonces, ¿por qué con algunos granos parece que usas menos?
¿Tiene menos sodio?
Si pesas la misma cantidad, el sodio es parecido.
Pero una cucharada no siempre pesa igual. Los granos tienen distinto tamaño, así que puedes servir más o menos sin notarlo. Empieza con poco, prueba y ajusta.
Y todavía falta algo que no puedes saber con solo mirar la bolsa: ¿cómo se limpia?
¿Cómo limpian la sal?
Cada lote recibe 8 horas de limpieza manual. Lo revisamos con cuidado para retirar las impurezas que se ven antes de envasarlo.
Si alguien promete que una sal está libre de un contaminante específico, debe mostrar el análisis que lo comprueba.
Ahí está la diferencia que sí puedes revisar: de dónde viene y cómo se trabaja.
Trabajamos ingredientes del campo y costas mexicanas para que sepas qué llega a tu cocina.
No vuelvas a llevarte cualquier sal solo porque estaba enfrente.
Elige dónde comprar y evita otra compra a ciegas: lleva a tu cocina una sal cuyo origen y proceso sí conoces.
El precio y la disponibilidad pueden cambiar en cada tienda.